La percepción del riesgo en los estudiantes del CCH
El programa para el semestre consta de dos unidades de aprendizaje. La primera se refiere a las nociones, términos y conceptos básicos del lenguaje especializado de las ciencias sociales. La estrategia didáctica más utilizada para esta unidad es el seminario mediante la exposición y debate de lecturas. ¿Qué lecturas?, hay dos orientaciones: por autores (filosofía política) y/o por temas (sociología política).
La seguna unidad estudia tres instituciones en el plano micro de la vida cotidiana del estudiante: “mi familia, mi escuela, mi colonia-barrio”. La secuencia de aprendizaje utilizada para esta unidad, y que es el motivo de este escrito, es el trabajo de taller para la elaboración y procesamiento de datos de la observación. La información sistematizada es utilizada como insumo o reactivo para la reflexión y el debate en ejercicios individuales, por equipo y en el grupo dentro de una estrategia de trabajo colaborativo. La articulación con la secuencia del seminario de discusión de lecturas es directa, en mi caso trabajando por temas. Se trata de estudiar los sistemas sociales: los sistemas de roles tradicionales (familia), de roles profesionales (escuela) y de roles ciudadanos (ciudad).
La materia CPS se trabaja durante cuatro horas en dos sesiones a la semana. Las actividades las realizo paralelamente en dos secuencias diferentes: seminario y taller (teoría y aplicación) en sesiones de una hora. Estas sesiones consisten en: 1) seminario de discusión de lecturas de teoría social en equipo y grupo, con exposiciones breves (15 min) por equipos y/o el docente; 2) taller para el procesamiento de información, en la discusión y el intercambio entre los integrantes del equipo, y entre los equipos y el docente en el salón de clase, en el cuaderno y en archivos electrónicos a través del internet; 3) sesiones especiales (si se requieren) dedicadas a comentar la coyuntura (por ejemplo el sismo en la generación 2018 o el movimiento estudiantil en el plantel en 2019) y preparadas mediante la consulta de la prensa diaria en línea y la exposición de experiencias personales. Hasta antes de la pandemia en el 2020 el tema era el movimiento contra la violencia hacia la mujer. A la fecha la solución a este problema sigue siendo condición básica para la regularización del ciclo escolar y la normalización de la actividad académica.
El curso inicia con ejercicios de integración mediante la localización de los integrantes del grupo: domicilio, situación escolar, preferencia de carrera, Se realizan mediante cuestionarios contestados individualmente, discutidos en equipos y luego expuestos al grupo y sistematizados en el pizarrón por medio de mapas y listados que son objeto de una clasificación sencilla por el grupo dirigido por el profesor. Los resultados se comentan por los estudiantes preferentemente y por el profesor obligatoriamente. Se pretende que lo primero aumente y lo segundo disminuya a lo largo de las sesiones. Con este primer cuestionario cada integrante debe tener en su cuaderno la lista de sus compañeros del equipo con nombre, número de lista, dirección, teléfono de casa y celular.
La información para el estudio de las instituciones se obtiene sistematizando las respuestas de un segundo cuestionario en listados que se trabajan en el áula y en línea mediante el correo electrónico: ¿qué me gusta y qué no me gusta de mi familia, de mi escuela, de mi colonia? Seis preguntas, dos por institución.
El estudio es sobre la percepción inmediata del estudiante. Las preguntas son directas y las respuestas tienen una fuerte carga emocional. La relación con el entorno personal supone una reflexión ética del estudiante. El estudiante redacta sus respuestas en solitario en uno a dos párrafos por pregunta y las envía en correo electrónico a una cuenta especial para el curso y en un formato de office acordado previamente en el salón de clases.
Desde el principio se insiste en el carácter anónimo de los cuestionarios individuales, de los que el profesor tiene un registro por grupo y equipo, y hace una copia en la que se borran los datos de localización individual sustituyéndolos por una numeración diferente para mantenerlos anónimos. Estas copias las reenvía el profesor a equipos distintos en grupos escolares distintos, que tendrán los archivos en sus teléfonos o en fotocopias (3 a 5 cuartillas por archivo de equipo) para elaborar en el salón de clases el registro en una base de datos.
El estudiante juega un doble papel: de informante en las instituciones a estudiar y de elaborador de un reporte sistemático de las opiniones de los estudiantes informantes. En el salón cada estudiante revisa los cuestionarios en el archivo de otro equipo anónimo y elabora en su cuaderno una lista de respuestas para cada pregunta (me gusta, no me gusta), en el orden y las veces en que aparecen en el escrito. Una vez terminados, los listados individuales se comparan en cada pregunta con todos los integrantes del equipo, hasta elaborar un solo listado por equipo en el cuaderno, cotejado por todos, agrupando enunciados similares y separando aspectos diferentes dentro del mismo tema. Esta tarea se llevará a cabo en dos o más sesiones en el salón de clases, donde el profesor revisará y resolverá dudas y problemas.
El listado por equipo una vez terminado en el salón y en los cuadernos escolares, será registrado por un integrante de cada equipo en archivo Excel con dos columnas: títulos de los enunciados que resumen las respuestas y número de menciones por título. Este archivo será enviado al docente y a los otros integrantes del equipo vía correo e. Los archivos por equipo los integra el docente en una sola tabla en columnas consecutivas por equipo con sus listas de términos y frecuencia. Esta tabla se divide en tres temas: familia, escuela, barrio.
Previamente cada equipo ha seleccionado uno solo de los temas para elaborar el reporte final. El profesor manda a cada equipo la información completa del tema acordado en tablas en Excel que contienen la lista de títulos y los números de menciones reportados por cada equipo del grupo, así como un archivo Word conteniendo el texto completo de las repuestas de todos los equipos acerca de uno de los temas (12 a 15 cuartillas por tema). De esta manera, cada integrante de los equipos puede tener una copia electrónica y/o en fotocopia de cada uno de los dos archivos, en Excel y en Word, con la información de todos los equipos del grupo sobre el tema seleccionado.
La tarea para cada equipo consiste entonces en elaborar, en el salón de clases, una sola lista de títulos del tema correspondiente con los registros de todos los equipos. En las sesiones de taller, con las listas en Excel y en Word impresas los estudiantes van realizando una clasificación ordenando los testimonios en grupos de contenidos similares a los cuales deben dar un nombre (tema, título) registrado con una ordenación numérica para procesarla electrónicamente en Excel. El equipo elabora una sola lista para cada pregunta con las listas por equipo, y señalando las veces en que se repite la misma o aproximada respuesta, cuando sea el caso.
Este procedimiento construye una escala de grados entre dos extremos teóricos: ¿cómo es la situación si todas las cosas funcionan de la mejor manera (me gusta) y cómo es si las cosas no funcionan? (no me gusta). Esto es lo que llamamos tipos ideales y cada uno contiene una serie de temas y subtemas equivalentes cuya clasificación y discusión en un esquema de exposición prepararan la presentación final.
Los temas encontrados los discuten y precisan los equipos en las sesiones de una hora en el aula bajo la guía del profesor. Cada equipo trabaja por separado para terminar la clasificación de indicadores que forman un esquema narrativo de la institución, en donde a cada integrante corresponde desarrollar y exponer un sub tema (registrado en indicadores cuantitativos) por escrito y en un debate frente al grupo. Los escritos finales del equipo (máximo una página por integrante) se entregan previamente vía internet acompañados de la versión en Excel corregida e impresa en el mismo archivo de texto. El profesor reenvía los archivos a los demás equipos a fin de que todo el grupo tenga una copia de los reportes finales antes de que sean expuestos en varias sesiones por tema en el salón de clases.
A manera de ejemplo presentamos una breve descripción de tres cuadros resumen con los resultados en los grupos académicos, el primero (escuela) para los ciclos 2018 y 2019 y los dos siguientes (familia y barrio) para los ciclos escolares 2017 y 2018. Cada cuadro resume los principales grupos de indicadores, que en cada extremo son los mismos, pero con contenidos en contraste. Los principales indicadores correspondientes a cada grupo se describen en lo general a continuación.
Cuadro resumen de la escuela
La muestra para el tema de la escuela se registró durante los ciclos escolares 2018 y 2019. La muestra consta de tres grupos, dos de los cuales corresponden al turno matutino y uno al vespertino.
El total de respuestas registradas correspondientes al tema suman 1390, 675 en el ciclo escolar 2018 y 715 en el ciclo 2019.1
En el primer año 61 por ciento de las respuestas (414) corresponden a una visión positiva de la escuela (me gusta), mientras que 39 por ciento (261) expresan una visión negativa (no me gusta). En el segundo año 65 por ciento corresponden a la visión positiva (464), mientras que 35 por ciento (251) a la negativa.
La visión positiva de la escuela tiene por tanto un aumento de cuatro puntos porcentuales durante el segundo año considerado, lo cual es importante porque en este período se lleva a cabo un movimiento estudiantil que mantiene cerradas las instalaciones de la dirección del plantel por demandas que tienen que ver con la seguridad dentro y fuera del plantel. Es significativo que ante las situaciones de inseguridad en el contexto inmediato del que hacer cotidiano, la escuela sea un espacio valorado frente a un entorno hostil. Sin embargo, esta valoración también es relativa, porque hay una visión negativa de la escuela que va del 35 al 39 por ciento.
En cuanto a los aspectos que más les gustan a los estudiantes de su escuela se destacan, en el primer año considerado, el modelo educativo y las instalaciones del plantel (23 y 21 por ciento del total “me gusta” respectivamente), mientras que en el segundo año es el ambiente escolar y el modelo educativo (26 y 20 por ciento). Entre los aspectos que menos les gustan, en el primer año destacan las instalaciones y las características de sus compañeros estudiantes (48 y 18 por ciento respectivamente), mientras que en el segundo año resaltan la inseguridad, las instalaciones y los servicios que ofrece el plantel (31, 24 y 22 por ciento respectivamente).
En cuanto al modelo educativo, las cosas que más destacan tienen que ver, en primer lugar, con el plan y los programas de estudios y, junto con este, con la facilidad para acreditar las materias. También resaltan las actividades culturales, la libertad que se vive dentro del plantel, que se cursen pocas materias por semestre y las facilidades de egreso, el aprender a ser autodidacta, el trabajo en equipo, entre las más señaladas. De las pocas cosas que no les gustan del modelo educativo son los horarios mixtos, las horas libres entre clases, el exceso de tarea y de exámenes.
En lo que se refiere al ambiente escolar, los estudiantes valoran sobre todo la convivencia y la posibilidad de convivir y conocer gente diferente y poder establecer nuevas amistades, así como las diferentes culturas de género, tribus urbanas, corrientes políticas y en general la diversidad de puntos de vista. Consideran al plantel como un lugar alegre en donde es posible divertirse y también relajarse del estrés de la vida urbana y familiar, por lo que algunos señalaron que la escuela es su “lugar favorito”.
En el mismo sentido son las opiniones favorables respecto a sus compañeros estudiantes, donde se valora la libertad de expresión, de elección, la responsabilidad, la independencia, la conciencia social y política y el ejercicio de la crítica. Se señalan también aspectos como el compañerismo, la comunicación, la solidaridad, el respeto, entre las mas destacadas. Sin embargo, también hay cosas que se consideran negativas en el comportamiento de sus compañeros, señaladamente la irresponsabilidad de algunos que afectan el trabajo y el desempeño de los demás, que no respetan las instalaciones y las deterioran, la libertad convertida en libertinaje, la indiferencia, el desinterés el egoísmo, la actitud anti ecologista, la drogadicción y el alcoholismo entre las más importantes.
En cuanto a los profesores, resalta el que la opinión favorable respecto a ellos se modifica del 13 por ciento del total “me gusta” en el primer año, al cinco por ciento en el segundo. Puede ser que no estuvieron de acuerdo con las posiciones que el grueso de los profesores mantuvo respecto al movimiento estudiantil en el segundo año considerado. De cualquier forma, los aspectos valorados en los que los estudiantes consideraron “buenos profesores” tienen que ver con el profesionalismo mostrado en la preparación de las clases, la asistencia y puntualidad, el interés, el apoyo y la paciencia con los alumnos, el buen ambiente en el aula, entre los más señalados. En contraparte, los aspectos negativos tienen que ver con el desinterés, la apatía, el morbo, el acoso sexual, el ausentismo, la falta de apoyo a los estudiantes, la mala preparación de las clases. Algunos estudiantes tratan de justificar estos aspectos negativos por el precario salario de los profesores de asignatura.
Como ya apuntamos líneas arriba, las instalaciones del plantel son de los aspectos más valorados por los estudiantes, en particular las áreas verdes, la biblioteca, el que se trate de una escuela grande, la sala Telmex, los laboratorios, la disposición de los salones, las salas audiovisuales y las canchas deportivas. Pero también irónicamente son de los aspectos más criticados, particularmente los baños sucios, las áreas verdes descuidadas, la falta de aseo y descuido en las instalaciones, la escasez de agua, la falta y descuido del mobiliario, la falta de iluminación, particularmente en el turno vespertino,
En cuanto a los servicios que se ofrecen en el plantel se destacan las barras de alimentos y el comedor, el préstamo de libros, los servicios de cómputo, la atención médica y psicológica. Pero lo que no gusta a los estudiantes en este rubro es el mal trato del personal administrativo, particularmente en los servicios escolares, en el departamento jurídico y en el personal de vigilancia; la tardanza y poco tiempo de atención en la librería, la biblioteca y la mediateca; y el costo de los alimentos.
Un rubro particularmente negativo y que con el paso del tiempo se ha convertido en el principal problema que enfrenta la vida escolar en el plantel, es lo que se refiere a la falta de seguridad, particularmente el aumento de la delincuencia en la zona alrededor del plantel, que provoca continuos asaltos tanto al transitar por las calles como en los vehículos de transporte público que llegan al plantel, lo que se agrava por la falta de vigilancia y en algunos casos por la connivencia de las autoridades policiacas con la delincuencia. En los últimos años la inseguridad se vive incluso dentro del plantel con la aparición de porros y de traficantes de droga.
En el renglón de “Otros”, valoran sobre todo el que el plantel pertenezca a la UNAM por el gran prestigio que esta institución tiene en el conjunto de la sociedad. La parte negativa, que tiene que ver con la situación de inseguridad dentro del plantel, la plantean los estudiantes al señalar incompetencia, intolerancia y autoritarismo en los funcionarios escolares; que no se consulta a la comunidad para la toma de decisiones y que hay una falta de transparencia en el nombramiento de los directivos.
Cuadro resumen de la colonia
El total de acciones en este rubro es de 1392, de las cuales 887 corresponden al año escolar 2018 y 505 al 2019. En ambos años la mayoría de las referencias (54 por ciento) alude a los aspectos negativos del barrio, colonia o municipio, lo que no les gusta del lugar donde viven. La diferencia con los aspectos positivos (46 por ciento), lo que les gusta de su colonia, es de ocho puntos porcentuales.
Empezando por las cosas negativas, el grupo más importante es el de la seguridad, 36 por ciento de lo que no les gusta en la colonia. A la percepción de inseguridad, delincuencia, asaltos y robos en la calle y en la casa, se asocia al alcoholismo y la drogadicción (adicciones), la violencia contra las mujeres, la poca vigilancia, ineficiencia y corrupción policiaca; de manera importante se señala la falta de iluminación en las calles.
El segundo grupo de cosas negativas que no les gustan se refiere al tipo de gente en el vecindario (19 por ciento), al que se califica de gente sucia, malos vecinos, egoístas, conformistas, ignorantes, indiferentes al ambiente, de bajo nivel educativo, irrespetuosos, conflictivos, entre los calificativos más repetidos. También se mencionan las adicciones (en tipo de gente). Algo muy ligado a lo anterior son los problemas de falta de organización en los vecindarios (siete por ciento), caracterizados por la desunión, los desacuerdos entre vecinos, el conflicto, la falta de participación y también la división entre los partidos políticos.
En cuanto al grupo de servicios (16 por ciento) la mayor parte se refiere justamente a la falta de servicios: el pavimento destruido, falta de mantenimiento en las calles, se insiste en la falta de alumbrado (error), el pésimo (y caro en el edomex) transporte público, falta de agua, falta de espacios recreativos, de centros culturales, bibliotecas, entre las cosas más importantes.
Otro grupo se forma con las referencias negativas de la ubicación de la colonia (14 por ciento). La más importante es la lejanía de la escuela, seguida de el tráfico y las aglomeraciones urbanas, la pobreza, la falta de oportunidades, la mala fama, el rezago, el decaimiento, el abandono social, las adicciones (error) entre las más mencionadas. Respecto a la contaminación (10 por ciento), básicamente se trata del desbordamiento de la basura en las calles haciéndolas intransitables y de la contaminación auditiva en fiestas, comercios y transportes.
La contraparte de esta visión sombría está en las cosas que los alumnos reportan que les gustan, empezando por la ubicación (34 por ciento), cuando esta se encuentra cercana a la escuela, céntrica y bien comunicada, tranquila, silenciosa, agradable. Aquí se incluyen algunas de las cosas valoradas por los estudiantes que habitan en zonas semirurales: bellas vistas, aire limpio, ambiente sano, fauna silvestre. La buena seguridad sin especificar (cinco por ciento) forma parte del mismo paisaje.
A esta visión positiva corresponde otra similar respecto a los servicios (33 por ciento): transporte accesible, comercio cercano, servicios públicos que funcionan, calles limpias, áreas verdes, instalaciones recreativas, deportivas y culturales. En cuanto a la organización (13 por ciento), las menciones más repetidas son la ayuda mutua y la solidaridad, la unión y el respeto entre vecinos, la cooperación, el buen trato. A esto corresponde un tipo de gente (nueve por ciento) amigable, amable, limpia, respetuosa. Con tradiciones (siete por ciento) familiares en celebraciones y fiestas, y en tradiciones populares del barrio en ferias y kermeses.
Cuadro resumen de la familia
El total de respuestas o acciones registradas es de 583 en 2017 y 726 en 2018, en total 1309, de las cuales 63 por ciento corresponde a me gusta y 37 por ciento a no me gusta, 26 puntos porcentuales de diferencia. La familia es percibida de manera positiva, aunque más de la tercera parte de las respuestas hablan de aspectos negativos o disfuncionales.
Los temas principales de lo que les gusta a los estudiantes son los siguientes: en primer lugar, lo que denominaron familia funcional (39 por ciento), en donde se agrupan aspectos que tienen que ver con la unión y la solidaridad, y la capacidad de la familia para proveer afecto, amor, cariño y para asegurar condiciones mínimas de bienestar, apoyo económico y protección. Los aspectos que tienen que ver con la comunicación en la familia (20 por ciento) hablan de la convivencia en salidas y paseos, en el trabajo en equipo, en gustos compartidos y en acciones comunes para enfrentar problemas.
En lo que los equipos titularon rasgos de familiares (27 por ciento), encontramos referencias a espacios y experiencias comunitarias como la convivencia en las fiestas y vacaciones, valores personales como la lealtad, el compañerismo, el apoyo a los demás, la confianza, la alegría y también la responsabilidad, el compromiso para abastecer las necesidades de la colectividad. Esto corresponde a las actitudes de tolerancia (13 por ciento) como la comprensión, la mente abierta, la aceptación, el respeto, la libertad de opinión.
En la contraparte lo que no les gusta a los estudiantes. El grupo más importante son las referencias a los rasgos negativos de los familiares (29 por ciento): orgullosos, prejuiciosos, rencorosos, con resentimientos, egocéntricos, egoístas, mentirosos, impacientes, entre los más importantes de una lista grande. Estos rasgos corresponden a una caracterización de la familia como disfuncional (27 por ciento), destacando cuestiones de violencia doméstica como discusiones, peleas, gritos, malentendidos y también la inestabilidad económica, la falta de comunicación, de convivencia, el distanciamiento, la falta de unión, entre las cuestiones más mencionadas, forman otro grupo importante.
Otro grupo de aspectos tiene que ver con la intolerancia (13 por ciento) en familias conservadoras, con ideas religiosas excluyentes, “cerrados de mente”, autoritarios, racistas. Ligadas con lo anterior son las preferencias dentro de la familia, la sobreprotección, el favoritismo, que provocan la falta de confianza y lo que da titulo a este grupo: el deterioro de la autoestima (nueve por ciento).
¿Y de ahí?
A lo largo de toda la secuencia la labor del docente es continua. En las sesiones por equipos en el aula revisa los avances individuales de cada integrante y del equipo en su conjunto: corrige, propone, vincula con los contenidos temáticos. Dentro y fuera del aula también recibe, registra, administra, integra, organiza, esto es, coordina la producción de insumos para la elaboración de aprendizajes significativos. El estudio se realiza en una institución que no tiene entre sus prioridades la investigación, entonces todo lo que se refiere a la logística corre a cargo del docente en horas extra-clase aparte de las cotidianas labores con los grupos.
Los insumos didácticos para el aprendizaje (ejercicios, reportes, exposiciones) son el resultado-producto de un trabajo de taller, de adiestramiento en el uso de recursos y procedimientos básicos para el manejo de información documental, así como de la experiencia del trabajo grupal y colaborativo.
En cuanto a los contenidos disciplinarios, se trata de que el estudiante comprenda que las conductas cotidianas se realizan, organizan y negocian en lugares intermedios entre dos extremos de un continuo jerárquico de arreglos institucionales. Hay cosas que no nos gustan, pero las tenemos que aceptar dada la situación, también hay cosas que nos gustan y que valoramos más y compensan el descontento. Es un equilibrio que se mantiene, que funciona, pero que es inestable, y dada la circunstancia del entorno familiar, comunitario y nacional, en cualquier momento se puede romper o recomponer.
Esto queda claro (en un momento en que ni idea se tenía de la posibilidad de pandemia) con la recurrencia de tópicos negativos como la violencia, la discriminación social de genero, étnica, económica, la intolerancia y la exclusión. Todos estos aspectos aparecen en cualquiera de las instituciones trabajadas y en su conjunto forman la visión desordenada que el estudiante tiene acerca del riesgo (anomia). El objetivo de sistematizar las respuestas de los estudiantes es darles orden, jerarquizar y vincular esas percepciones con información del contexto obtenida por indicaciones del docente.
En las exposiciones de los productos finales el profesor induce a que los equipos y cada uno de los integrantes presenten respuestas argumentadas con ejemplos a varias preguntas centrales: ¿Cuales son las funciones principales que debe cumplir la familia, la escuela y el barrio para su sobrevivencia auto regulada? ¿Que se requiere para que esto se realice? ¿Cuales son los obstáculos principales? ¿Cómo me ubico en lo personal dentro de estas condiciones? ¿Qué puedo yo aportar para mejorar las condiciones de realización de estas funciones básicas?
El objetivo de aprendizaje disciplinario es problematizar el entorno cotidiano del alumno, caracterizado por la inseguridad en la escuela, la familia, la ciudad. Se trata de que el estudiante, a través de la discusión y reflexión sobre los resultados sistematizados, sea capaz de localizar los factores de riesgo existentes en los espacios en donde transcurre su vida cotidiana, y también sea capaz de identificar aquellos aspectos que fortalecen o debilitan a esas mismas instituciones, para que el mismo sea un factor que colabore conscientemente en el saneamiento y mejoramiento de los entramados sociales en los que participa.
El propósito académico más general es construir y preservar espacios deliberativos de transmisión de insumos de aprendizaje en el salón de clase y también en los corredores, las explanadas, los auditorios, las instalaciones de la escuela plantel y, de manera dramáticamente prioritaria ahora con la pandemia, en los espacios virtuales y multimedia.